jueves, octubre 18, 2007

Calibrándose

A veces una se da cuenta de que algo en una ha cambiado y que derepente es posible hacer cosas que antes no hubieras hecho. Y hablo de detalles bien chicos, como el que te empiece a gustar la espinaca y el guiso de acelga. Ahora mismo ando rayada con el tejemaneje que son los gustos musicales. O más que gustos... apreciaciones.

Hace mucho quiero escuchar a Pink Floyd, pero aun no puedo, hay algo que me hace rechazarlos, lo mismo The Doors y en general la música de esa época. Entonces sigo explorando otras cosas que si me gustan, como el blues, el rock, el punk y voy llegando de nuevo a las bases. Creo que mi ejercicio es ese, llegar a la raíz, haciendo un viaje en el descubrimiento del sonido madre de algo. Y también el sonido hij@, ti@ y herman@ claro está... por que a veces hay tantas ramificaciones que una no termina nunca la búsqueda.

Ahora mismo estoy pegada con Jimi Hendrix a quien no había podido escuchar, era muy ruidoso para mis oidos... creo que lo que ha cambiado en mí, es que he estado meses escuchando grupos con guitarras crudas y fuertes lo que me ha calibrado para encontrarle la gracia a este músico.